Juan Carlos Herranz: «No le doy mucha importancia a ser el fisio de la selección»

Juan Carlos Herranz (Salamanca, 1973) es uno de los mejores fisioterapeutas de nuestro país. Más de 20 años de experiencia en la Real Federación Española de Fútbol o en clubes de 1ª división son muestra de ello. Pese a ello, Juan Carlos tiene una clínica propia en Salamanca donde se aleja del tratamiento -en exclusiva- a deportistas de élite. Aquí, fue donde acudió Santi Cazorla para recuperarse de una grave lesión en la que los médicos ingleses le dieron por desahuciado. Un recuperación que, viendo la temporada de Cazorla y su vuelta a la Selección, parece haber salido a la perfección.

P- Tu primer trabajo como fisio fue directamente en la Unión Deportiva Salamanca, -equipo de 1ª división por aquel entonces- ¿cómo fue que entraste tan joven en el club?

Fue un cúmulo de circunstancias. Necesitaban un fisio y como había poco dinero necesitaban uno con algo de experiencia y que fuera de la ciudad. Durante la carrera estuve trabajando en un equipo de 3ª, así que cumplía los requisitos. También te digo que un principio iba a trabajar en el fútbol base, pero, durante la pretemporada viajé con ellos y los propios jugadores decidieron que me quedara con ellos para siempre. Al final estuve tres años en el Salamanca,  entre el 97 y el 2000. Dos temporadas en 1ª y otro en 2ª y fue algo increíble.

P- Tras estas temporadas, pasaste directamente a trabajar en la Federación Española de fútbol. ¿Cómo fueron los inicios aquí?

Bueno, incluso un poco antes de irme del Salamanca. Me llamaron para tratar a algunos árbitros cuando hacían pruebas y tal. Aunque realmente, cuando empecé a viajar con los equipos fue en el año 2000. Mi primer partido fue con la absoluta femenina a Inglaterra y a partir de ahí, fui haciendo cosas y trabajos hasta llegar a la selección absoluta masculina. He ido quemando diferentes etapas.

P- Entonces, ¿cuándo comienzas a trabajar con la selección absoluta?

Empecé en 2005, aunque seguía compaginándolo con otras secciones o categorías dentro de la selección. Definitivamente, con la absoluta desde 2010, cuando ganamos el Mundial. A partir de ahí mi trabajo en la Federación se ha limitado a las concentraciones con la selección absoluta.

P- Desde la posición de fisio, ¿cómo se vive el fútbol de élite desde dentro?

Depende. Si te encanta el fútbol, como es mi caso, lo vives como un forofo. Es verdad, que yo a día de hoy no le doy mucha importancia al ser el fisio de la selección. Al final, es mi trabajo. No le he querido dar mucha importancia a los éxitos, aunque lo tenga. Lo que cuenta es el día a día, con los años lo vives como un trabajo más, que al final es lo que es. Aún así, lo he vivido durante muchos años intensamente.

P- Sin ser futbolista, pero formando parte del fútbol de élite, ¿se tiene la sensación de estar dentro de una burbuja y en un universo aparte?

Bueno, he vivido fútbol de toda clase. Es obvio que en el fútbol de élite te hacen estar en las nubes y es muy peligroso, hay que tener mucho cuidado. La gente necesita unos ídolos, alguien como referencia, una vía de escape y el fútbol es la salida fácil. Pero también, es un mundo muy voluble, un día estás en la cima y a los dos días has desaparecido por completo. Lo he vivido, por ejemplo, con Víctor Valdés, con quien tenía una relación muy íntima. Pasó de estar en lo más alto a desaparecer del mundo, incluso dejar de contestar mis mensajes porque quiere desaparecer.  La gente se olvida de ti a los dos días y con el paso de los años he visto muchos casos.

P- Con tu gran currículum, ¿te habrán llegado grandes ofertas de algún club importante, no? 

Si, si he tenido bastantes ofertas de clubes importantes, pero las he rechazado por mi situación personal. Estoy divorciado y tengo aquí (Salamanca) a mi hijo, así que no he pensado aceptarlas en ningún momento. Además, nunca me he arrepentido. Tengo el trabajo con la selección, mi clínica y a mi hijo, soy muy feliz aquí.

P- Tu trabajo en la selección te permite compaginarlo con tu propia clínica en Salamanca. ¿Qué aspecto te llena más?

A nivel personal me llena mucho más la clínica. En la selección, el trabajo que hacemos es bastante básico, tratas esguinces, contracturas… Sin embargo, a la clínica viene gente cuyos dolores son casi incompatibles con su vida. Ver como la vida de esta gente mejora gracias a mi trabajo es muy bonito. Es fantástico mejorar la calidad de vida de la gente.

 

Juan Carlos con el trofeo de la Eurocopa de 2008

 

P- Pese a tu trayectoria, el «foco mediático» te llega al ser el fisio encargado de la recuperación de Santi Cazorla. ¿Cuándo comienzas a tratar la lesión con él? 

Bueno, al principio era una lesión menor, que llevaba arrastrando un tiempo y yo le trataba cuando venía con la selección y fui alguna vez a Londres a tratarle. Él me avisa que se va a operar y que quiere yo le recupere.  Se suponía que debía estar un tiempo de reposo que le recetó el traumatólogo y el plan de recuperación, que es donde entró yo, eran 3 semanas y ya volver a jugar sin problemas. Pero, no pudimos ni empezar con el plan de recuperación.

P- Lo que comienza siendo una lesión menor se convierte en un auténtico calvario ¿Cuándo os disteis cuenta de la gravedad del asunto? 

Fácil. Las cicatrices de la operación no cerraban. Le limpiaban, le cosían, se le volvían a abrir… Al final, vino aquí a España le hicieron unas pruebas y descubrieron que tenía unas bacterias de quirófano, que eran las culpables del problema. Lo grave del asunto es que estas pruebas también nos dicen que las bacterias le habían «comido» 8 cm del tendón de Aquiles (más del 50% del tendón).

P- Santi deja todo -incluida su familia- y viene a Salamanca a tratarse contigo durante 1 año. ¿No pensaste en ningún momento que era una locura? 

No. La ilusión de Santi por volver a jugar y la confianza que tenía en mi me sirvió para afrontarlo con todas las ganas del mundo. Pero es que cuando llega aquí nuestro objetivo principal no era que pudiera jugar a fútbol, era que pudiera volver a caminar con normalidad. En Inglaterra le dijeron que sería un cojo de por vida. Si yo le hubiera dicho desde el principio que iba a volver al fútbol, todos los pasos se le hubieran hecho pequeños. Primero caminar, luego correr, saltar…

P- En mitad de la recuperación, Santi se vuelve a lesionar y tiene que pasar por quirófano. ¿Cómo vivisteis ese momento?

Hubo un momento de la recuperación en la que tenía algunos dolores residuales. Va a visitar al Doctor Mikel Sánchez y un día me llama y me dice que se ha vuelto a romper el tendón. Fue un palo durísimo, nos caímos con todo el equipo… El tenía una plascia, es decir que le habían reconstruido el trozo de tendón que le faltaba con otro músculo de la pierna. ¿Qué pasó? Que se soltó de uno de los «puntos de agarre», se opero de nuevo y tuvimos que volver a empezar la recuperación desde el principio.


«Santi nunca fue consciente de la gravedad de la lesión»


P- La recuperación física ha sido dura, pero ¿cómo ha sido todo el proceso en el aspecto psicológico?

Como te he dicho las ganas, confianza e ilusión de Santi te dan un plus, pero tratar una lesión de este tipo es muy jodido. Él sufre mucho, pero yo sufrí mucho también. No lo he vivido como su fisio, sino como amigo. Él llega aquí solo y yo le «presto» a mi familia, amigos… Todo para que estuviera lo más cómodo posible. Estaba absolutamente solo aquí. Ha sido un proceso duro, pero las ganas siempre nos empujaban a seguir.

P- ¿Cuánto tiempo habéis podido pasar durante todo el año en esta camilla?

Pff… No sabría decirte, pero muchísimo tiempo. Más o menos, dos horas diarias. Luego dependía de la fase de la recuperación, pero por decirte una media. Hemos llegado a cenar en la camilla y hemos visto muchos partidos de fútbol aquí, sobre todo del Mundial. Para que te hagas una idea, él trabajaba unas 7-8 horas diarias para recuperarse. Hemos hecho locuras para recuperarnos y ha merecido la pena, todo ha salido genial.

P- Casi todo el mundo se había olvidado de él y ha vuelto a un nivel magnífico. ¿Os esperabais que regresará a este nivel?

Si. Estaba seguro de que si nosotros hacíamos nuestro trabajo bien,  él iba a volver a jugar a buen nivel porque tiene una calidad bestial y eso no se pierde. Simplemente, teníamos que hacer que llegará sin molestias y en forma. Y mira todo lo que ha demostrado este año.

P- ¿Cuándo ficha por el Villareal hablaste con los fisios o médicos del club? 

Si, claro. Nos llamaron y hablaron con nosotros para hacer una coordinación durante la pretemporada. Ellos siempre se pensaron que iba a llegar un retirado y nosotros sabíamos que no iba a ser así. Todo el mundo se ha sorprendido.

 



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